sábado, 4 de julio de 2015

"MEPHISTO Cuveé MMXIII"

Elaborador/Bodega: Domaine de l'Ecu http://domaine-ecu.com/
Variedades: Cabernet Franc (100%)

Grado alcohólico: 12%
Precio orientativo: 22,-€

Denominación de Origen: No tiene. Sale al mercado como "Vin de France". Región Loire


Datos sobre la elaboración: El vino es un monovarietal de Cabernet Franc, variedad que tiene su origen en Burdeos y que se llevó al Loire, donde para muchos es el lugar en que mejor se expresa. La Cabernet Franc está emparentada con la Cabernet Sauvignon, aunque es una variedad que madura antes que ésta y por ello tiene un tanino menos grueso y también menor concentración. Suele dar notas muy frutales, de fruta roja, tales como la frambuesa y la grosella principalmente.

La vendimia se realiza de forma totalmente manual. Una vez recogida la uva pasa a bodega donde se lleva a cabo un prensado suave con prensas neumáticas (habitualmente utilizadas para los vinos blancos). La fermentación tiene lugar mediante la acción de levaduras indígenas y una vez finalizada el vino se somete, durante 15 meses, a una crianza mixta en fudres viejos de roble y en ánforas de barro.

Como corresponde a los vinos que encuadraríamos dentro de los vinos biodinámicos - naturales, no hay filtrado ni clarificado previo al embotellado.

Otras cuestiones: Estamos ante un experimentado y buen elaborador de vinos Biodinámicos que tiene la certificación Demeter desde el año 1998, tras unos años cultivando en agrícultura ecológica (concretamente, desde 1975). Ello es garantía de un vino con poco o nulo maquillaje, en el que el nivel de sulfuroso está alrededor de 15 mg/l.

El viñedo de donde se obtiene este vino está plantado en suelo granítico y  tiene orientación Sur-este, ideal por tanto para una buena insolación en una zona como es ésta bastante septentrional y cercana al mar, con lo que la maduración puede ser complicada. De hecho nos situamos en la zona más occidental del Loire - el llamado Pays de Nantes- , donde los vinos más representativos son los de la variedad "Muscadet", blancos con mucha acidez, poco grado, ideales para aperitivos con moluscos o mariscos.

   
Nota de Cata

A la vista estamos ante un vino limpio, de color granatoso intenso y reflejos morados. Capa media-alta, lágrima de pequeño calibre, abundante y de caída rápida.
 

Como acostumbro a hacer con estos vinos, abrí  la botella y la jarreé en un decántador aproximadamente 2 horas antes de tomarlo. La experiencia me ha demostrado que habitualmente tanto los vinos biodinámicos como los naturales agradecen esta apertura avanzada y esa oxigenación puesto que suelen ser algo reductivos en nariz. 

Pese a ello la nariz, aunque agradable, empieza algo tímida, con unas notas de fruta roja de bosque bastante claras y una nota balsámica y mentolada también bastante acentuada. Hay una cierta nota de volátil pero muy sutil, casi inapreciable. La aireación en copa hace más presentes tanto la nota frutal como la balsámica y en conclusión nos perfila una nariz muy agradable, elegante y delicada.

El paso por boca es goloso, con un buen volumen en su evolución y una acidez bien presente que podría decirse que es el rasgo característico del mismo.  El tanino está también presente, es de grosor medio y ligeramente secante en la parte delantera de la boca, cosa que podría interpretarse como que aún necesita un tiempo en botella para redondearse y estar en su momento óptimo de consumo.

La carga frutal que percibíamos en nariz se hace evidente en boca y además el vino tiene una persistencia bastante considerable. Todo ello, a pesar de que este "Mephisto Cuveé MMXIII" es un vino ligero, no demasiado corpulento.


Conclusión y maridaje. Es este un vino ligero, de cuerpo medio, y con una notable carga frutal. Al tratarse de un vino procedente de una zona bastante septentrional, la acidez está bien presente y este rasgo es en mi opinión su seña de identidad. Es un vino típicamente de corte atlántico

Precisamente esa acidez nos puede venir bien a la hora del maridaje, ya que puede hacer de éste un vino muy versátil tanto para acompañar tanto carnes blancas y grasas, foies, como también pescados de carne prieta y sabor intenso ( rodaballo, atún rojo,  cabracho o salmón).

lunes, 29 de junio de 2015

"ALAMOS Bonarda 2014"


Elaborador/Bodega: Bodega Catena http://www.alamoswines.com/es/winemaking/
Variedades: Bonarda (100%)
Grado alcohólico: 13%
Precio orientativo: 11-13 €
Denominación de Origen: No tiene. Procedencia: Mendoza (Argentina)


Datos sobre la elaboración: La Bodega Alamos es la línea dentro de la marca Catena, que elabora estos vinos destinados al consumo para el mercado americano y también europeo. El viñedo se sitúa en la Provincia de Mendoza (regiones de Luján de Cuyo y el Valle de Uco), a alturas comprendidas entre los 900 y 1.500 m, con la particularidad de que la viña toma el agua procedente del deshielo de las cumbres más altas de los Andes, que porta muchos de los minerales del terreno. La altura proporciona una muy buena insolación de un lado y, de otro, un gradiente de temperaturas muy amplio entre el día y la noche que es sumamente beneficioso para la correcta maduración del fruto, concentrando azúcares pero manteniendo también los ácidos en su justa medida.

En el caso de este vino, está sometido a una corta crianza (lo que vendría a denominarse media crianza aquí), de unos 6 meses en barricas de roble francés

Otras cuestiones: La Bonarda es una variedad no demasiado conocida por estas latitudes, si la comparamos con la variedad tinta emblemática argentina, la Malbec (que pese a lo dicho procede, no hay que olvidarlo, del sur de Francia).

Hoy día la Bonarda es ya la segunda variedad más plantada en Argentina; es un tipo de uva muy interesante porque es muy dúctil y fácil de trabajar con ella, dando buenos resultados tanto en vinos de corte (mezclada con otras variedades), como en vinos monovarietales. Es un varietal de ciclo vegetativo largo (brotación temprana y maduración muy tardía) por lo cual su hábitat preferido se encuentra en los lugares con gran insolación. Pese a esa tardía maduración, se caracteriza por un tanino muy bien domado y agradable, que hará que tanto en vinos jóvenes como en los vinos con cierta crianza en madera, éstos sean muy redondos y fáciles de beber.

Hoy día está acreditado mediante estudios genéticos que la Bonarda es idéntica a la variedad existente en la Saboya francesa conocida como Corbeau noir (cuyo nombre obedece a sus bayas oscuras, casi azuladas, por su alto contenido en antocianos). La Corbeau noir está emparentada con la  uva Bonarda existente en la zona de Piemonte (Italia) - que toma allí varios nombres, como Bonarda Oltrevó Pavese, Bonarda Piamontesa, Charbono, etc -, de donde llegó probablemente cruzando los Alpes.
   

Nota de Cata


De aspecto limpio, buen brillo, color cereza no excesivamente profundo y un ribete morado-azulado propio de un vino joven. Lágrima fina, abundante, incolora y de caída rápida.

En nariz empieza con notas algo reductivas de "perro mojado", pero si aireamos la copa da paso a notas florales silvestres, y un fondo cítrico de piel de limón, lima, hierba citronela.

Aromáticamente, el vino va expresándose después hacia un perfil claramente frutal, de fruta de bosque poco madura (moras rojas silvestres, madroño, fresas, etc) y junto a estos aromas, otros de tipo herbáceo y aromático (anís estrellado, enebro) bastante potentes, que en conjunto hacen que el vino tenga una nariz balsámica y fresca, además de frutal.

Aromáticamente hay cierta complejidad y sobre todo mucha fruta y frescura.

El paso en boca denota golosidad inicial, buen volumen y sedosidad en el paso. Mantiene una acidez más que destacable y el tanino es muy dulce, sin ningún tipo de estridencias ni sequedad. Anda algo falto de estructura; el vino queda vacío en el paso por boca, concretamente en la parte central de la misma, y eso también se traduce en que se queda algo cort en el retrogusto.

  Conclusión y maridaje. Estamos ante un vino eminentemente fresco y frutal, muy agradable de beber por esa redondez que tiene en su paso por boca, y con una relación calidad/precio interesante. Podría ser una buena opción para aquellas personas que no son demasiado amantes de los "tintos", o también como vino para tapear, o para acompañar embutidos, chacinas, y quesos de poca curación.

domingo, 21 de junio de 2015

"PRICUM ALBARÍN 2012", un pequeño tesoro en Tierra de León

Elaborador/Bodega: Bodega Margón http://www.bodegasmargon.com/
Variedades: Albarín 100%
Grado alcohólico: 13,5%
Precio orientativo: 13,50 €
Denominación de Origen: DO Tierra de León


Datos sobre la elaboración: No es pequeña cosa el saber que detrás de este vino está la mano del gran Raúl Pérez;  poco más de 3.000 botellas anuales se elaboran de este Pricum Albarín Barrica.

La uva se recolecta manualmente y la fermentación tiene lugar en fudres troncocónicos de madera. Posteriormente, una vez fermentado el vino envejece durante 7 meses en depósitos ovales de madera de roble francés.

La variedad Albarín es una de las apuestas por las que la Denominación de Origen ha apostado, juntamente con la Prieto Picudo entre las tintas. Es la Albarín una uva de piel fina, grano mediano, muy aromática y de sabor dulzón. Como aspecto menos positivo se dice de ella que sus vinos van algo justos de estructura en boca pero lo cierto es que la experimentación de los bodegueros de la zona han ido corrigiendo esa característica, bien trabajándola unida a la Verdejo, bien con las crianzas en madera, como en el caso del "Pricum Albarín Barrica".
 

Otras cuestiones: La Bodega Margón tiene 20 Ha de viñedo en la localidad de Pajares de los Oteros (Provincia de León), y elabora vinos blancos, rosados y tintos amparados bajo la DO Tierra de León. Es esta una DO relativamente nueva, reconocida oficialmente en Julio de 2007, y encuadrada en la zona sur de León, con algunos viñedos en las provincias de Valladolid y Zamora.

 La climatología en la zona es muy apta para el cultivo de la vid, ya que hay una buena insolación (unas 2.700 horas de sol al año), un gradiente de temperatura muy elevado entre el día y la noche, y unas precipitaciones anuales moderadas (500 mm/año) que se concentran especialmente en verano y en otoño, facilitando especialmente las de Otoño una buena maduración del fruto.  El invierno tiene temperaturas extremas, pudiéndose alcanzar incluso los -15ºC, razón que esta bodega en concreto ha aprovechado para la elaboración de un vino de hielo (de las variedades Albarín y Verdejo), todavía en fase experimental.
 
  

Nota de Cata

 
Tenía cierta curiosidad en abrir esta botella y desvelar el misterio de una uva para mi  prácticamente desconocida. La variedad Albarín se trabaja también en la zona de Asturias, dónde también se elaboran vinos, pero donde  por climatología imperante hay ciertas dificultades para que el resultado sea en la mayoría de casos satisfactorio.

Ya en copa se aprecia que estamos ante un blanco con cierto carácter, hay intensidad de color (amarillo limón), brillantez y limpidez. Los reflejos son oro nuevo, y presenta una lágrima abundante, de grosor medio y caída rápida.

La nariz es potente y sumamente compleja; inicialmente apreciamos frescura (hierba mojada, anisados, hinojo, balsámicos), pero enseguida el vino se abre hacia un perfil afrutado con gran presencia de fruta blanca muy madura: manzana roja, plátano maduro, pera confitada. Posteriormente aparecen los aromas de la crianza, algo de especia (clavo, pimienta negra en grano) y algo de canela en polvo.

La aireación de la copa vuelve a devolvernos a la parte frutal del vino; la manzana en su estado puro se nos manifiesta con un aroma que me recuerda a la sidra, y algo de piel de cítricos.  En definitiva, un vino con buena intensidad aromática y notable complejidad.

La boca es muy golosa y untuosa; se combina a la perfección la calidez con la vivacidad propia del varietal. Su estructura no es la propia de un blanco, pero me resulta fácil de beber; tiene un tanino medio pero muy redondo, que en ningún momento se descontrola ni muestra aristas. Como presagia su nariz, el vino es una explosión frutal en boca (manzana roja madura) y a ello se le suma  un final  mineral que lo hace muy agradable al trago.


Conclusión y maridaje. No es necesario ser un experto catador para darse cuenta cuando estamos ante un gran vino. La prueba de fuego suele ser si la botella se acaba o no y con qué ritmo. Este "Pricum Albarín 2012" sin duda es un vinazo, aunque parte con el hándicap de ser una variedad prácticamente desconocida para el público general - la Albarín - y de una Denominación de Origen  - DO Tierra de León -, de la que podríamos decir tres cuartos de lo mismo. Esa es la grandeza de un vino como éste...nadie espera encontrarse lo que hay dentro de la botella.

Yo lo he maridado con un buen pescado al horno (un Pagel, de la familia del Besugo, de carne blanca, consistente y profundo sabor) y el resultado ha sido muy satisfactorio. Pienso que por el cuerpo que el vino tiene perfectamente podría acompañar también carnes blancas (pollo, conejo) y me atrevería a decir que también puede funcionar a la perfección con carnes rojas.

 

domingo, 14 de junio de 2015

"EMBRUIX 2007"

Elaborador/Bodega: Celler Vall Llach http://www.vallllach.com/
Variedades: Garnacha, Cariñena, Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon
Grado alcohólico: 15%
Precio orientativo: 19 €
Denominación de Origen: DOCa Priorat


Datos sobre la elaboración: La elaboración de este vino parte de una añada, la del 2007, muy calurosa y seca, que en el Priorat supone una uva de bayas muy pequeñas y con alta concentración de azúcares. Esa madurez de la uva es la que se va a trasladar posteriormente al vino, aunque en este caso hay que destacar una parte de frescura que percibimos en boca y que hace el vino muy fácil de beber. La fermentación se produce en depósitos de acero inoxidable con la uva derrapada, y posteriormente se hace la fermentación maloláctica (mitad en inox, mitad en recipientes de roble). Una vez efectuada esta fermentación maloláctica el vino pasará los siguientes 16 meses en barricas bordelesas de roble francés de 2º y 3r. año, tostado ligero-medio y de grano fino.

Otras cuestiones: La bodega Vall Llach elabora distintos vinos a partir de viñedo propio, viñas arrendadas, y en algunos casos de uva que adquiere de otros campesinos siempre en el marco de las localidades de Porrera y Torroja. El "Embruix", se elabora con uvas de los viñedos más jóvenes de la finca, adquiridos sobre los años 90, y en los que se encuentran plantadas variedades como la Cabernet Sauvignon, la Merlot o la Syrah, junto a variedades más emblemáticas del Priorat, como son la Garnacha y la Cariñena. Pese a la juventud de estos viñedos se ha implementado en la bodega la misma forma de trabajar que en los vinos de más alta gama , de forma que, por poner un ejemplo, la media del rendimiento de estos viñedos es excepcionalmente baja para tratarse de viñedos jóvenes (entre 800-1200 gramos por cepa, dependiendo de la variedad).
 
  

Nota de Cata
 
Vino de color cereza intenso, de capa media-alta y ribete que presenta ligeras tonalidades teja, aunque sin llegar a denotar una excesiva evolución. Lágrima coloreada, abundante, y de caída bastante sostenida.
 
Nariz franca y sumamente agradable; aromas de madera nueva envinada, mueble de sacristía, regaliz negra, y intensas fragancias mentoladas y balsámicas. Hay fruta negra muy madura en forma de arándano en mermelada y también ciruela negra que va apareciendo a medida que dejamos tiempo en copa.
 
Si dejamos transcurrir  más tiempo y aireamos el vino  aparecen nuevas notas, en este caso florales (violetas, pensamientos) que junto a esos aromas balsámicos provenientes de la larga crianza del vino, dotan al conjunto de una frescura en nariz muy agradable.  Riqueza y ligereza son las características de la nariz de este vino.
 
La boca nos sorprende por su golosidad y estructura. El tanino es grueso pero bien maduro. Alta calidez, como cabe esperar de un vino del Priorat, maduro, estructurado, pero que viene al compás de una acidez extraordinaria que hace del conjunto muy delicado y fácil de beber.
 
Todo lo dicho se traduce en una explosión de fruta roja en la boca, menos madura que lo que se intuía en nariz, que llega incluso a recordarnos a golosinas de regaliz roja. Acompaña esta parte frutal la hierba mediterránea y los balsámicos que hacen de éste un vino sabroso, fresco y que se alarga muchísimo en la boca.


Conclusión y maridaje.  Cuando bebemos "Priorat" quien más quién menos sabe lo que va a encontrarse: alta concentración, estructura, potencia, alta graduación. Lo complicado en muchos casos es que estos vinos, que son sin duda, extraordinarios, nos resulten fáciles de beber y agradables. Para ello, además de tener el acierto de comprar vinos de un buen elaborador, es importante tomar el vino en su momento adecuado, esperando a que esa estructura y corpulencia se vaya asentando en botella.
 
En mi opinión, este "Embruix 2007" se encuentra ahora en ese momento óptimo para su consumo, lo que se traduce en que el vino aún manteniendo la esencia del Priorat destaca por su amabilidad en el trago y su frescura.

Es un vino para acompañar platos de caza mayor y carnes negras en general (buey, jabalí, ciervo, etc). Un vinazo con una RCP más que notable.

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domingo, 7 de junio de 2015

"VILLAPANÉS OLOROSO VIEJO"

Elaborador/Bodega: Emilio Hidalgo  http://www.hidalgo.com/
Variedades: Palomino Fino 100%
Grado alcohólico: 20%
Precio orientativo: 26 €
Denominación de Origen: DO Jerez-Xerès-Sherry

Datos sobre la elaboración: Dada la complejidad y variedad de los vinos de Jerez, solo cabe en este momento hacer un breve apunte. El "Villapanés", como su propio nombre indica es un Oloroso, tipología de vino que parte como todos los vinos de Jerez de un mosto inicial de Palomino Fino que fermenta bajo velo flor por la acción de una levadura denominada Saccharomyces Beticus, responsable del velo de flor tan característico de estos vinos.
 
Tras un período denominado "sobretablas" en el que el vino está en contacto con este velo flor, un experto de cada bodega lo catará para determinar que camino va a seguir ese vino inicial, y en cual de las distintas tipologías del vino de Jerez va a convertirse.
 
En el caso del Oloroso, tras la cata antes citada, el bodeguero resuelve que por las características de ese vino - más estructurado y menos delicado que el que se destinará para la elaboración de Fino - deberá encabezarse hasta los 17 %, mediante la adición de alcohol vínico.  Este encabezado supone en primer término la desaparición del velo de flor y el final de la corta etapa de crianza biológica de estos vinos; a partir de ese momento el vino pasa a envejecerse en pipas de roble americano de 600 litros, en el sistema propio de Jerez, de soleras y criaderas. Aquí os dejo un enlace con algo más de información sobre todo este proceso www.sherry.org/materiales/04%20La%20elaboración%20del%20Jerez.pdf


Nota de Cata
 
Hacía mucho tiempo que tenía ganas de abrir esta botella, que llevaba cosa de medio año en mi pequeña vinoteca. Nunca encontraba el momento para hacerlo, porque dadas las expectativas que había puesto en ella debía encontrar el momento oportuno, el maridaje idóneo, y el tiempo necesario para poder hacer una nota de cata decente, disfrutando al mismo tiempo de este vino.

Todas estas variables confluyeron el pasado fin de semana , cuando me propuse hacer en casa un rabo de ternera con sus 5 o 6 horas de cocción, su vino tinto, sus verduritas, sus ramillete de especias, etc.  El resultado...colosal..tal como había imaginado...un maridaje de película.

El Oloroso Villapanés no es un vino económico, digamos esto por adelantado, pero cuando se tiene la oportunidad de tomarlo y apreciar todo lo que es capaz de ofrecernos, y se conoce mínimamente lo que hay detrás, cómo se ha elaborado, sus años de crianza, se puede comprender el porqué de su precio.

Visualmente estamos ante un vino de color miel o caramelo, con reflejos cobrizos. Es esta una coloración propia de la larga oxidación que ha sufrido el vino, envejecido en pipas - barricas viejas de roble americano de unos 600 litros- que en este caso es de una media de 20 años.

Si agitamos la copa vemos que el vino es untuoso, viscoso, licoroso, y  su lágrima abundante se desliza en la copa de forma muy lenta. Esto nos da un aviso de que estamos ante un vino de graduación alta.

En nariz es espectacular.... su calificación de Oloroso es premonitoria de esa fragancia diversa e interesante que nos vamos a encontrar...un abanico aromático que no tiene fin. Empezamos con unas notas yodadas, salinas y un apunte de madera vieja envinada muy delicada que me fascina. Si le damos un tiempo en la copa, el vino nos va mostrando nuevas notas, ahora de hoja de tabaco, de tofe, de café molido, de vainilla en rama y todo ello siempre acompañado de una nota acética  (laca de uñas) que permanece siempre presente. Un vino con personalidad y complejo aromáticamente.

La boca empieza con una extremada untuosidad; el vino ocupa toda nuestra cavidad bucal con una gran sensación de calidez y lo incisivo de su carácter marino. Esa nota salina de los vinos de Jerez es sin duda su carta de presentación, pero viene de la mano de un paso aterciopelado y de una elegante dulzura que lo hace agradable. Apreciamos en boca frutos secos de cáscara (avellana, nuez) que dejan un amargor final interesante, algo de boletus, y esa nota de salitre ya mencionada.

Es un vino con identidad propia, larguísimo en boca, que nos traslada a través de nuestras papilas gustativas hasta la costa gaditana y sus características bodegas del Marco de Jerez. Quien haya estado por allí sabrá a qué me estoy refiriendo...


Conclusión y maridaje. En general los vinos de Jerez no resultan fáciles de beber  para la mayoría de los paladares de los aficionados al vino - me refiero, obviamente, fuera de Andalucía -. Tienen, eso sí, varios puntos fuertes que es necesario reseñar: a) son vinos únicos, en lo que se refiere a su forma de elaboración; b) son vinos versátiles, en cuanto a que tienen buenísima aceptación o combinación con platos o alimentos que otros vinos no resisten.

A nivel de maridaje es un vino ciertamente interesante; con un buen guiso de carne marida a la perfección, e incluso diría que aunque se trate de platos más austeros, un buen potaje de lentejas o de garbanzos también le viene de maravilla. Por supuesto es una buena opción para acompañar quesos, y especialmente quesos de cierta curación, y cómo no con un buen jamón ibérico.

No quisiera finalizar sin decir que este "Oloroso Villapanés" vale lo que cuesta.  Es uno de los vinos que yo calificaría como vinos de meditación; de aquellos vinos para tomar con tranquilidad, saboreándolos a cada sorbo, concediéndoles su tiempo,  bien sea en una animada sobremesa con amigos,  o en una tarde gris de invierno, con la única compañía de un buen libro y cubiertos con una mantita eléctrica.

Se dice que el vino es para compartir...y ciertamente hay pocos vinos que tomados en soledad nos aporten tanta felicidad como cuando los compartimos con gente a la que queremos. Este Oloroso...es una de esas contadísimas excepciones...

 

domingo, 24 de mayo de 2015

"EL MARIDAJE DE LOS VINOS DE JEREZ"

Con motivo de lo que se ha venido en llamar Sherry Festival el pasado lunes 18 de mayo tuvo lugar en el Hotel Majestic de Barcelona un evento de los "importantes". Entre los diversos actos que durante toda esta semana se han programado en Barcelona para promocionar estos vinos, tan cercanos y a la vez tan desconocidos, estuvo la presentación - me resisto a llamarlo Showroom - que 17 bodegas del Marco de Jerez hacían de sus vinos, así como tres sesiones relacionadas con esta tipología de vinos.
 
Asistí a la sesión "El Maridaje de los vinos de Jerez", dirigida magistralmente por el periodista gastronómico y escritor José Ferrer. Debo reconocer que no sabía cómo podría resultar la experiencia, porque soy un enamorado de los vinos de Jerez pero las catas-maridaje a las que anteriormente había asistido habían sido un tanto decepcionantes. No fue el caso.
 
El maridaje no es otra cosa que una buena armonía entre comida y vino.  Si bien existe cierta dosis de subjetividad, creo que en un porcentaje muy elevado la mayoría de nosotros coincidiría en determinar lo que es un buen maridaje y lo que es una mala combinación. Para mi, la esencia del maridaje reside en que el vino no esté por encima de la comida ni que, por el contrario,  el alimento deje desnudo al vino. Si además de ello el vino es capaz de ensalzar y potenciar  las virtudes que tiene el plato, sin perder en el camino su esencia propia, estamos ya ante el maridaje perfecto.
 
Empezaré por describir lo más brevemente posible la mecánica de la cata del pasado lunes porque entiendo que en ello estriba el éxito de la sesión. Nos enfrentábamos a 6 vinos de Jerez, tan diversos como una Manzanilla de Sanlúcar, un Fino, un Amontillado, un Palo Cortado, un Cream y un Pedro Ximénez.
 
La parte de la comida es la realmente novedosa, porque consistía en distintos alimentos gelificados y presentados en 7 cucharillas que iríamos probando con cada uno de los vinos. El gel se elabora partiendo de materia prima de primera calidad, que se tritura y a la que seguidamente se añade xantana. Este elemento es una especie de "espesante" que nos dará la consistencia de pasta o de gel a estos alimentos, respetando por completo todo su sabor propio. Según nos explicaba José Ferrer, después de muchas catas-maridajes dió con este sistema que considera el más adecuado por varias razones: a) de un lado porque es sencillísimo de manejar - los gelificados se colocan en "biberones" que se pueden transportar fácilmente, y no es necesaria una logística demasiado compleja para hacer una de estas catas-  b) la consistencia del gel hace que se adhiera perfectamente a las pareces de la boca, y permanece largo tiempo en ella, por lo que es una textura ideal para hacer estas pruebas de maridaje .
 
Vamos directamente con los vinos y cómo se desarrolló la cata:

LOS VINOS:

1) Una Manzanilla de Sanlúcar. Vino de crianza biológica criado en Sanlúcar de Barrameda un mínimo de 2 años, salino, de carácter algo más floral y una nota de hongo más presente que la del Fino puesto que en la citada localidad el velo tiene mayor grosor por las especiales condiciones climáticas.
2) Un Fino. Vino también de crianza biológica como el anterior. Suelen tener un perfil salino, y habitualmente son de un color más pálido que la Manzanilla.
3) Un Amontillado. Es un vino de Jerez que ha participado de los dos tipos de crianzas propios de esta zona. Una primera fase de crianza biológica más o menos duradera, seguida de una segunda fase de crianza oxidativa. Ello le confiere una complejidad extraordinaria, que mezcla un carácter marino con notas de frutos secos, y las notas de la crianza en madera.
4) Un Palo Cortado. Es un vino que tiene un breve paso por crianza biológica y un posterior paso por crianza oxidativa. Proviene de mostos más finos, más elegantes y es el bodeguero el que decide qué mostos son los adecuados para esta tipología especial. Color dorado intenso, perfil aromático amplio, especiado, laca de uñas y en boca complejidad e intensidad.
5) Un Cream. Es una mezcla de un vino Oloroso con un vino dulce que puede ser un Pedro Ximénez o un vino de Moscatel. Presenta generalmente color ambarino intenso, es untuoso y semidulce en boca.
6) Un Pedro Ximénez. Vino dulce elaborado mediante el prensado de la uva desecada al Sol, que se encabeza con alcohol vínico y se somete posteriormente a crianza oxidativa.  Color caoba intenso, aromas de dátiles, higos, uva pasa. Sumamente untuoso en boca. Su contenido en azúcar puede alcanzar los 400 gr/litro


LAS CUCHARILLAS Y EL MARIDAJE:

La mecánica de la cata consistió en probar primero cada una de las cucharillas con el gel, para identificar lo que eran y definir los aspectos/sabores más relevantes presentes en el mismo. Seguidamente, tomándolo en porciones pequeñas iríamos probando el gel con cada uno de los vinos para llegar a la conclusión de cual o cuáles podían ser los más compatibles.

Cucharilla 1. Berberecho al natural. 
El alimento en cuestión tiene yodo, salinidad, sabor marino.
La prueba resultó ideal por esa salinidad y sabor a mar, con la Manzanilla y el Fino, particularmente mejor la primera por su boca menos punzante que el Fino.  El amontillado puede con el berberecho y lo anula, mientras el Palo Cortado deja en boca una acidez desbordante no demasiado agradable. Los vinos dulces resultan una combinación extraña y poco agradable.

Cucharilla 2. Boquerón en vinagre
El alimento tiene amargo (perejil), acidez (vinagre), picante y potencia (ajo), sabor marino
En este caso, si bien la Manzanilla no es un mal maridaje, el Fino es el más compatible, aguanta mejor la acidez del vinagre y en conjunto hay una mayor armonía.  El Amontillado vuelve a estar por encima del boquerón, mientras que el Palo Cortado queda desvirtuado por la acción del vinagre de este plato.
 
 Cucharilla 3. Alcachofas.
La alcachofa es uno de los alimentos más complejos "teóricamente" para su maridaje. Tiene verdor, astringencia, amargor fuerte.
La prueba con los vinos da resultados no favorables con Manzanilla y Fino, que quedan muy desdibujados y pierden su personalidad con el amargor de la alcachofa. El amontillado obtiene un buen resultado e incluso el final que nos queda en boca es el del vino. La mejor combinación es, sin duda, la del Palo Cortado, que mantiene su personalidad y ayuda a suavizar el amargor característico de la alcachofa.  El Cream y el Pedro Ximénez produce en boca un choque de trenes  poco agradable entre  sabores amargos y dulces.
 
 Cucharilla 4. Caldo Dashi con soja
Tenemos en este caso un fuerte sabor salino, característico de la soja.
La prueba con la Manzanilla resulta negativa, ésta queda vacía. Son en cambio buenas combinaciones tanto el Fino, como el Amontillado y el Palo Cortado. En concreto el Palo Cortado se alarga mucho en boca. Los vinos dulces no resultan agradables, aunque algunos asistentes encuentran interesante el maridaje de esta soja con el Cream.

Cucharilla 5. Salsa de Curry
Esta preparación tiene varios elementos principales: cremosidad, punto picante y sabor especiado
La experiencia con Fino y Manzanilla resulta desagradable; los vinos pierden su expresividad y dejan solo una acidez desbordada en boca.  El Amontillado aguanta el plato y lo que hace es potenciar la parte picante. El Palo Cortado deja una sensación cálida muy agradable por el picante y además potencia el sabor de las especias, lo que resulta sumamente interesante. El Cream sobrepasa al plato y nos deja un picante muy apagado en el paladar.

Cucharilla 6. Wasabi con caldo de pollo
El Wasabi tiene un sabor característico, potente, picante.
Como cabía esperar después de lo visto con la cucharilla anterior, tanto Amontillado como Palo Cortado son buenas combinaciones; si nos gusta el picante el amontillado lo hace venir arriba. No resultan desagradables los vinos de crianza biológica en esta combinación, y aunque no es nada especial tampoco resultan extraños el PX ni el Cream, aunque mitigan mucho la esencia del Wasabi.

Cucharilla 7. Chile Chipotle
En esta cucharilla tenemos básicamente picante, mucho picante.
Los vinos de crianza biológica no aguantan estos sabores y sí en cambio Amontillado y Palo Cortado. Vuelve a demostrarse que el Amontillado nos potencia el picante. La complejidad del Palo Cortado se mantiene y a la vez resalta el Chile. Lo inesperado aquí es la combinación con el PX, que sería el maridaje estrella: mitiga en parte el picante del chile pero le permite manifestarse y resulta agradable mezclado con la untuosidad en boca del Pedro  Ximénez y su elevado dulzor. Toda una sorpresa, sin duda.


CONCLUSIONES

 Los vinos de Jerez son ciertamente especiales. Lo son por su peculiar elaboración que los hace prácticamente únicos en el mundo, y lo son por sus particulares características. A mi modo de ver las características que los hacen tan diferentes son:

1) su perfil salino, producto de la proximidad del mar en la zona en la que se elaboran.
2) su crianza bajo velo flor, que les confiere esa complejidad propia de las levaduras que forman ese velo
3) su escaso nivel de acidez.

Estas características son los cimientos sobre los que se asientan las grandes posibilidades de maridaje que tienen estos vinos, en especial con ciertas comidas que hoy día están ganando terreno como son la comida hindú, la mexicana o la japonesa.

A nivel general por tanto, ese perfil salino, los hace muy agradables acompañando platos con elevado contenido en sal, tipo crustáceos, mariscos, salazones (anchoas, mojama, etc), almendras saladas, y cómo no,  jamón ibérico.  ¿Qué vinos pueden rendir bien con estos alimentos? Pues ciertamente muy pocos, poquísimos. Hay que pensar que el tanino potencia la sensación de salinidad en boca, con lo que todos estos alimentos que son salados difícilmente van a "casar" con un vino tinto. Pueden responder bien los cavas y también ciertos blancos frescos y de buena acidez. Sin duda, una buena elección sería también un Fino o una Manzanilla.

El hecho de ser de los vinos menos ácidos que existen también nos permite el maridaje con productos y platos que llevan vinagre. El caso de las ensaladas es el paradigmático. ¿Qué vino podemos tomar con una ensalada que no quede anulado automáticamente? Pocos, ciertamente pocos; finos, manzanillas y hasta amontillados nos pueden maridar a la perfección con ellas.

La complejidad es algo propio de los vinos de Jerez amontillados, olorosos y Palos Cortados. Ya he comentado que durante la cata se puso de manifiesto claramente que Amontillado y Palo Cortado no solo aguantan perfectamente la comida picante, sino que en el primer caso incluso se potencia esa sensación en boca. El Palo Cortado es también una buena combinación, si bien parece responder mejor con alimentos muy especiados, en los que también lleva a la cúspide el sabor de las especias.  Por tanto, comida hindú, comida thai y mexicana pueden maridarse con estos vinos.

También ha quedado demostrado el gran valor de estos vinos al aguantar perfectamente con alimentos que son difícilmente "maridables"; la alcachofa o  el espárrago tienen un sabor amargo, incluso dando notas metálicas en boca que son complicadas de acompañar con un vino sin que éste pierda su identidad. Amontillados y Palos Cortados lo hacen.

En la comida más tradicional,  un maridaje ideal es el de un Oloroso con un guiso de carne de aquellos que requieren horas y horas en el fuego. El caso paradigmático,  el Rabo de Toro, pero también con un buen estofado o unas carrilleras de ternera. La lenta cocción de estas carnes, con sus especias y el vino que añadimos en la cocción, casan a la perfección con la complejidad que tiene el Oloroso que tras años de crianza en pipas viejas de roble americano, adquiere muchos matices y aromas (frutos secos, especias, madera envinada, etc) convirtiéndolo en complemento perfecto para estos guisos. También con los quesos semi-curados o curados, el Oloroso es una muy buena elección.

Si nos adentramos en el mundo de los vinos dulces, el ejemplo paradigmático es el Pedro Ximenez, un vino que puede contener entre 400-500 gr/l de azúcar residual. Sus características notas de higo, dátil, fruta pasificada,  son el maridaje ideal de productos como el chocolate negro, por esa buena combinación de dulzor-amargor. También obviamente, por afinidad, nos vendría de fábula para un postre de "músic". Sorpresa fue también la combinación de estos vinos con el picante; el vino no pierde su esencia, su licorosidad y dulzor pero ayuda a rebajar la sensación del picante.
 
En definitiva, posibilidades hay muchas y las mejores son las que a cada uno nos resulten más placenteras. De lo que no hay duda es que...hay que darle una oportunidad a los vinos de Jerez...no os defraudarán.

martes, 19 de mayo de 2015

"LOVAMOR 2014", una albillo que enamora

Elaborador/Bodega: Alfredo Maestro http://alfredomaestro.com/index.php/vinos/item/96-lovamor
Variedades: Albillo 100%
Grado alcohólico: 12%
Precio orientativo: 11,80 €
Denominación de Origen: Vino de la Tierra de Castilla y León

Datos sobre la elaboración: El vino es un monovarietal de Albillo, de fincas situadas en lomas entre 700-1000 metros de altura. La Albillo es una variedad que prácticamente solo se encuentra en España, y particularmente en la zona de Valladolid, Castilla la Mancha, Madrid y también el Levante. Es una uva que tiene una baya de tamaño mediano, redonda, de color dorado intenso, y de escasa acidez. Con ella se elaboran notables monovarietales si bien su empleo mayoritario es en pequeñas proporciones en tintos de Ribera del Duero, para dotarles de algo de frescura, así como en los rosados de Cigales.

Este "Lovamor 2014" está elaborado sin sulfitos añadidos, y con prácticas de bodega y de viña que podríamos entender como las propias del vino natural. En alguna entrevista el elaborador ha mencionado su interés por la viticultura biodinámica, pero no se reconoce como un seguidor radical de sus postulados.
 
La uva se recoge manualmente y fermenta en depósitos de INOX; hay una maceración con pieles de 4 días que le va a dar al vino ese color tan peculiar que tiene. Otro aspecto a destacar es que el vino no hace fermentación maloláctica.

Otras cuestiones: Merece la pena referirse siquiera unas líneas al artífice de este vino, Alfredo Maestro. Y es que este hombre, dedicado no hace demasiado tiempo al sector financiero decidió comprar unas tierras y elaborar vino (primero para consumo propio); lo hizo leyendo libros de enología y viticultura de forma totalmente autodidacta, hasta llegar en la actualidad a una producción que en su conjunto alcanza las 30.000 botellas, de 12 tipos de vinos distintos, que elabora en esta zona.    Actualmente también tiene bodega en la zona de Madrid, en la zona de Gredos (Ávila) y en Cigales.  http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html? vi_seccion=8&vs_fecha=201204&vs_noticia=1335165650

La bodega está situada en la localidad de Peñafiel (Valladolid), zona eminentemente vinícola ya que pertenece al centro neurálgico de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Pese a esta ubicación geográfica este viticultor decidió mantenerse fuera de la DO, y de hecho sus vinos nada tienen que ver con los de dicha Denominación. Son vinos de baja graduación y poco paso por madera que se alejan un poco de los conceptos de la zona; emplea en los casos de los vinos con crianza, barricas viejas de roble francés "azueladas" - que se rebajan unos 3mm en su parte interior para poder llegar a la madera nueva de la misma-. La idea es siempre que la madera no enmascare la fruta.

   
Nota de Cata
 
En copa nos topamos con un vino de los que se denominan "piel de cebolla", un amarillo casi dorado, en este caso de no demasiada profundidad. Es un vino limpio, sin precipitados ni partículas en suspensión, brillante, y con un reflejo de color cobrizo. La puesta en escena es la de un vino diferente de lo que generalmente esperamos encontrar cuando servimos un vino blanco.

En nariz es agradable, de media intensidad ya de inicio. Hay notas de tipo herbáceo, como de hierba recién cortada, notas resinosas, y también un fondo balsámico. Esta parte balsámica se hace cada vez más presente a medida que aireamos el vino, y es entonces cuando aparece también la parte frutal del mismo: con manzana roja asada, orejones e incluso alguna nota de regaliz negra. Los balsámicos o mentolados van ocupando posiciones más claras a medida que dejamos el vino en la copa, y ello confiere una parte fresca al conjunto.


Es una "nariz" no demasiado generosa ni variada, pero correcta.

La boca nos trae un vino de acidez desbordante, que acompaña un buen volumen y sedosidad en su tránsito. Hay una sensación punzante o chispeante en la punta de la lengua que podría deberse a una pequeña proporción de carbónico que, si bien no es desagradable, particularmente no me convence.

Lo mejor sin duda es que el vino es muy sápido y permanece mucho tiempo su recuerdo en boca. El conjunto goza de un buen equilibrio, hay acidez, hay algo de tanino - presumiblemente por larga maceración con pieles-  y también hay calidez (a pesar de que estamos hablando de un vino con tan sólo 12º, aspecto por otro lado no demasiado común hoy día y menos en vinos nacionales)


Conclusión y maridaje. Debo reconocer que probé este vino sin saber que estaba ante un vino natural; si bien durante la cata tuve alguna sensación de que podía serlo, la verdad es que enseguida la deseché. Y es que este "Lovamor" es un vino muy franco, pero también muy limpio de aquellas notas que a veces nos dan los vinos naturales y que pueden resultar para algunos no demasiado atractivas.

Centrándome en el vino, si tuviese que destacar los puntos fuertes  de este "Lovamor 2014" sin duda serían, por un lado su carácter en boca, muy sabroso y largo, y por el otro, su interesante RCP. Aunque lo importante siempre ha de ser el vino, no puede tampoco prescindirse de la imagen y el marketing, y obviamente, el nombre y la etiqueta son originales, llamativos y atractivos.

Por mencionar también algún aspecto negativo, ciertamente el tapón sellado con lacre no hace nada fácil la apertura del vino y si pensamos en un consumo en hostelería, menos aún.

En cuanto al maridaje, pienso que al tratarse de un vino que combina buena acidez y sapidez en boca, nos puede venir muy bien para acompañar pescados grasos e intensos, como puede ser sin duda un buen salmón.